La crisis deportiva e institucional del Valencia provocó una profunda reestructuración en el club. La entidad decidió destituir al entrenador Carlos Corberán y al CEO de fútbol, Ron Gourlay, después de un comienzo de temporada marcado por los malos resultados y el creciente malestar de la afición.
El conjunto valenciano ocupa el último lugar de la clasificación tras sumar un solo punto en cinco jornadas. Además, únicamente ha conseguido marcar un gol y ha perdido los tres encuentros disputados en Mestalla.
Óscar Sánchez dirigirá al equipo de forma provisional
El responsable del filial, Óscar Sánchez, asumirá temporalmente la dirección del primer equipo. Su debut está previsto para este martes, cuando el Valencia visite al Alavés, mientras la directiva trabaja en la contratación del nuevo entrenador.
El club comunicó la salida de Corberán y Gourlay a través de una decisión que, según explicó, busca iniciar una nueva etapa en la estructura deportiva y en la gestión del área de fútbol.
Junto a Gourlay también dejarán sus cargos varios integrantes de su equipo de trabajo: Lisandro Isei, Hans Gillhaus, Andrés Zamora y Malek Shafei.
Braulio Vázquez será el nuevo director deportivo
En medio de la crisis, el Valencia anunció además la contratación de Braulio Vázquez como nuevo director deportivo. El dirigente abandonará Osasuna, club en el que trabajó durante las últimas nueve temporadas.
Su llegada pretende marcar un cambio de rumbo en la planificación deportiva de la entidad, que atraviesa una etapa de inestabilidad y ha recibido numerosas críticas por la confección de la plantilla.
La afición aumenta la presión sobre el club
Los malos resultados han elevado la tensión entre la afición valencianista y la directiva. Después de la derrota ante el Sevilla, los seguidores esperaron al equipo para protestar contra los jugadores, el cuerpo técnico y los responsables deportivos.
La situación ya había alcanzado un punto crítico tras la goleada sufrida en Mestalla. El Valencia perdió 0-5, un resultado que provocó fuertes críticas debido a la imagen ofrecida por el equipo durante todo el encuentro.
Ese partido también fue significativo por la presencia en el palco de Kiat Lim, presidente del Valencia e hijo del propietario del club, Peter Lim. Fue la primera vez que ocupó ese lugar durante una jornada de Liga, según el texto original.
La polémica por el comentario de Rodri
La goleada también generó una polémica fuera del terreno de juego. Un vídeo mostró al centrocampista Rodri conversando en el banquillo con el defensa Pau Cubarsí. En la grabación se escuchó un comentario sobre el bajo rendimiento del Valencia.
Posteriormente, el jugador se disculpó y se puso en contacto con José Luis Gayà, capitán del conjunto valenciano, para expresar sus disculpas por sus palabras.
La reacción de parte de la afición fue distinta a la esperada. Algunos seguidores entendieron el comentario como una descripción de la imagen mostrada por el equipo durante la goleada. Incluso aparecieron camisetas con la frase “Son muy malos”, acompañada del mensaje “Lim Go Home”, utilizado por aficionados críticos con la gestión del propietario del club.
Corberán deja el cargo después de 72 partidos
Carlos Corberán, técnico valenciano y seguidor del club desde su infancia, llegó al banquillo en diciembre de 2024 para sustituir a Rubén Baraja. En su primera etapa logró evitar el descenso, pero el equipo volvió a verse involucrado en la lucha por la permanencia durante la temporada siguiente.
El mal comienzo del nuevo curso terminó precipitando su salida. En cinco jornadas, el Valencia ha marcado un gol y ha recibido diez, una estadística que refleja la gravedad de su situación deportiva.
Desde la llegada de Peter Lim, a través de Meriton Holdings, el club ha cambiado de entrenador en numerosas ocasiones. Corberán dirigió 72 partidos antes de convertirse en la nueva víctima de la inestabilidad del banquillo valencianista.
El riesgo de llegar a Segunda División
El Valencia afronta, además, una temporada especial porque se prepara para despedirse de Mestalla, uno de los estadios con mayor tradición del fútbol español.
La entidad espera que el nuevo estadio ayude a mejorar sus ingresos y permita construir un proyecto deportivo más competitivo. Sin embargo, el mal inicio ha encendido las alarmas: si la situación no cambia, el club podría estrenar su nuevo recinto en Segunda División.
La llegada de un nuevo entrenador y el nombramiento de Braulio Vázquez representan los primeros movimientos de una reconstrucción que el Valencia necesita concretar cuanto antes.

